El cuidado de personas dependientes implica un aprendizaje complejo, y el verano añade un desafío que no siempre recibe la atención necesaria. El calor y la deshidratación pueden imitar los síntomas del deterioro cognitivo con tanta precisión que incluso los cuidadores más experimentados podrían pasar por alto las señales.

Para adultos mayores que viven con AlzheimerEn lo que respecta a la demencia o el deterioro cognitivo, los meses más calurosos del año conllevan riesgos sutiles y graves, pero mucho más fáciles de controlar cuando se prevén.

¿Por qué el calor afecta más a las personas con pérdida de memoria?

Con la edad, la capacidad del cuerpo para regular la temperatura disminuye gradualmente. Además, algunos medicamentos que su familiar ya esté tomando —como pastillas para la presión arterial, diuréticos y antihistamínicos— pueden reducir su capacidad para sudar o refrescarse. Los CDC confirman que los adultos mayores de 65 años tienen un mayor riesgo de sufrir enfermedades relacionadas con el calor debido a estos cambios.

Si a esto le sumamos la pérdida de memoria, los riesgos se multiplican rápidamente. Es posible que su ser querido ya no perciba la sed como antes. Quizás no recuerde cuándo bebió el último vaso de agua. Podría sentir mucho calor y no saber cómo expresarlo con palabras.

En lugar de escuchar "Tengo sed" o "Me siento mareado", lo que podrías observar es más agitación, somnolencia inusual o una especie de confusión mental. Tu intuición como cuidador es una herramienta útil en este caso.

Lo que dice la ciencia sobre el calor y la demencia

Un importante estudio publicado en JAMA Internal Medicine analizó más de 3.3 millones de hospitalizaciones entre adultos mayores con Alzheimer y demencias relacionadas. Incluso un solo día de calor extremo aumentó el riesgo de hospitalización, y ese riesgo elevado se mantuvo constante durante los tres días siguientes, incluso después de que regresara el clima más fresco.

Investigadores de Harvard cuantificaron este riesgo: cada día de calor extremo podría contribuir a más de 5,000 hospitalizaciones adicionales entre personas con Alzheimer en todo el país. Conocer este riesgo es precisamente lo que permite tomar medidas al respecto.

Cómo se manifiesta una enfermedad relacionada con el calor en una persona con demencia.

Las enfermedades relacionadas con el calor rara vez se presentan con síntomas claros. En personas con pérdida de memoria, suelen manifestarse primero como un cambio de comportamiento. Preste atención a:

  • Mayor confusión o desorientación de lo habitual.
  • Fatiga inusual o debilidad repentina
  • Piel que se ve enrojecida, se siente caliente o parece seca.
  • Calambres musculares
  • Mareos o náuseas
  • Un ritmo cardíaco más rápido
  • Orina oscura o una frecuencia significativamente menor de uso del baño de lo normal.

Si la persona a la que cuidas se desmaya, pierde el conocimiento o se confunde gravemente, llama al 911. ¡No esperes!

Los pequeños hábitos marcan una gran diferencia

La buena noticia es que proteger a tu familiar del calor no requiere mucho. No necesitas equipo especial ni protocolos complicados. Solo se necesita un poco de constancia y saber en qué concentrarse. Estos son los pasos que marcan la diferencia.

Ofrezca agua antes de que la pidan. Muchas personas con pérdida de memoria han perdido realmente la capacidad de reconocer su propia sed. Un vaso cerca y un recordatorio amable a lo largo del día pueden ser de gran ayuda. Si su ser querido tiene restricciones de líquidos o toma diuréticos, consulte con su médico cuál es la cantidad adecuada para él.

El aire acondicionado es una protección real.Los ventiladores son útiles para estar cómodo, pero con calor intenso no son suficientes. Si tu casa no se mantiene fresca de forma constante, busca un lugar donde sí lo haga. Una biblioteca, un centro para personas mayores o la casa de un vecino son buenas opciones.

Vístete para el calor. Es imprescindible llevar ropa suelta y ligera. Si necesitas salir al exterior, lleva un sombrero y procura que la excursión sea breve.

No subestimes la noche. Las noches calurosas pueden arruinar el sueño y provocar inquietud o agitación En personas con demencia. Haga que el dormitorio sea más cómodo con un ventilador y cortinas opacas cerradas. Revise también la ropa de cama. Reemplace los edredones pesados ​​por mantas más ligeras y sábanas de algodón ligeras. Un ambiente tranquilo y constante. rutina antes de acostarse También ayuda.

Planifique con anticipación para posibles cortes de energía. Mantén los teléfonos cargados, ten linternas a mano en un lugar accesible en la oscuridad y anota tus contactos de emergencia en un sitio donde no necesites un teléfono. Y lo más importante, piensa bien en tu plan. Si se va la luz y tu casa empieza a calentarse rápidamente, ¿adónde irás? Ten en mente a una persona o un lugar específico, de día o de noche. Un ventilador a pilas o recargable puede brindarte algo de comodidad mientras decides qué hacer, y si un generador es viable para tu hogar, es una inversión que vale la pena para cualquiera que viva en una zona con frecuentes cortes de luz en verano.

Manténgase alerta durante los días posteriores a una ola de calor, no solo durante la misma. Las investigaciones demuestran que el riesgo de hospitalización puede permanecer elevado hasta tres días después de que termine una ola de calor. Continúe ofreciendo líquidos y realizando controles adicionales incluso cuando las temperaturas bajen.

Cuando llamar al doctor

Llama al equipo de atención de tu ser querido si notas mareos, dolor de cabeza, debilidad, náuseas o una disminución en su apetito. Si algo no te parece normal, también es motivo suficiente. Un cambio de comportamiento durante el calor del verano nunca debe ignorarse.

Cuidar a alguien es difícil. La comunidad lo hace más fácil.

Cuidar a una persona con pérdida de memoria es una de las cosas más difíciles que uno puede hacer. El verano le añade una dificultad adicional. Pero hay gente que te apoya.

At Charter ResearchOrganizamos eventos comunitarios gratuitos pensados ​​para cuidadores como usted. Talleres educativos donde podrá aprender estrategias prácticas para gestionar los cuidados diarios. Grupos de apoyo para cuidadores donde podrá conectar con otras personas que comprenden perfectamente esta etapa de la vida. Noches de cine, clases de ejercicio, espectáculos en vivo y mucho más. Muchos de ellos se realizan en interiores, lo que los convierte en una excelente excusa para salir de casa en una tarde calurosa.

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